jueves, 15 de mayo de 2014

Pelao y Pelao Bernardo en Gredos

Cuando subimos al Corral del Diablo quise hacer también las dos cimas del Pelao y la del Pelao Bernardo, el tiempo de que disponíamos ese día no daba para más, así que bajamos y las dejamos pendientes, hoy he decidido hacer esas dos cumbres del Macizo Occidental de Gredos a pesar de ir en solitario.

¿La dificultad de esta actividad?, bueno pues, baja a nivel técnico, alta porque no hay señalización, porque no hay casi hitos, quizá he contado en toda la ruta no más de 20, porque una buena parte del camino se hace caminando por encima de enormes piornos y por interminables pedreras, porque es imprescindible llevar la ruta grabada en el GPS, porqué aunque no es excesivamente larga, 14,5 kilómetros, se lleva una duración de cerca de 7 horas entre la subida y la bajada, porqué no hay agua en el camino, por el desnivel acumulado 1002 metros, porqué es imprescindible llevar pantalones largos o practicables como ha sido mi caso, so pena de terminar con las piernas llenas de arañazos, en suma, un recorrido marchoso pero nada cómodo, en absoluto.

No sabía lo que iba a encontrarme en esta época, si habría nieve o no y ni su estado, por ello he dormido en Barco de Ávila y he salido temprano, en media hora, más o menos, he llegado a Navalguijo, a 1212 metros de altura, he aparcado a la entrada misma del pueblo, he cargado con crampones y güetres que después no he usado  y he comenzado la ruta atravesando el mismo pueblo hasta llegar a una casa que separa la ruta de subida a mí derecha y la de vuelta a mí izquierda, es inconfundible, una especie de Y donde empieza y termina la ruta circular de hoy, el camino continúa hacia el Oeste a la salida de Navalguijo entre los vallados de los prados, enseguida, a unos cinco minutos de la salida, sale un sendero, casi invisible hacia la derecha, sube a un pequeño colladín y sigue entre prados y pequeños robledales, una pequeña bajadita, un cruce de un arroyuelo un par de veces, paso un brezal, y a partir de aquí, siempre hacia mi derecha, faldeando entre brezos, poco a poco algo más empinado, el camino se pierde y aparece constantemente, llego a zona llamada la Solana del Pajonal con fenomenales vistas hacia mi izquierda a la Garganta de la Lanchuela, donde poco a poco van apareciendo los piornos  que hacen menos visible aún los caminos.

A dos kilómetros y medio, largos, de la salida, a una altitud de 1450 metros, se acaban los matorrales, llevo cerca de hora y media de camino, estoy en la zona llamada La Berceosa, el sendero, a través de este prado me lleva a la parte baja del Arroyo de la Gargantilla, lo cruzo para llegar a la cuerda de Peñas Luengas, ya sin piornos, y donde, hacia mi derecha tomo una empinada subida, entre piornos una vez más, hasta llegar a la valle que hace línea la cuerda superior de Prado Campos que viene desde el pico Cebollar hacia el Pelao y que me deja al otro lado la garganta de la Nava, poco antes, a mi derecha dejo una zona de rocas conocida como Cueva Loba, hasta la valla, he tardado dos horas y media, estoy a 1825 metros de altura, aquí giro hacia mi izquierda, siguiendo siempre la valla, en alguno de los repechos, a 1920 metros de altura, las vistas hacia la Garganta de la Nava y hacia el Corral del Diablo son fantásticas.

El camino por aquí, es duro, no por el desnivel, aunque hay varias subidas y bajadas, sino por los piornos, constantemente cruzo de uno a otro lado de la valla de piedra buscando lo más asequible, a veces hago equilibrios encima de la valla, cuando se terminan los piornos aparecen las pedreras y así una y otra vez hasta llegar, en casi cuatro horas, a la cima del Pelao a 2215 metros de altura, llevo más de 6,5 kilómetros, los paisajes desde aquí, a un lado la laguna de la Nava debajo del Corral del Diablo, siguiendo mi objetivo de hoy, hacia el Sur, el Pelao Bernardo, más al fondo la Covacha, La Azagaya, al fondo se puede divisar el Macizo Central con el Almanzor, etc...

Continúo hacia el Pelao Bernardo, bien visible desde el Pelao, el camino es una llanura, bajo unos pocos metros y voy siguiendo en dirección a un evidente hito, que, en realidad no es la cima que está unos pocos metros al lado, un cuarto de hora desde El Pelao, y que tiene un par de metros más de altura (2219) que el hito, más fotos hacia el Pelao y el Corral del Diablo y giro a mi izquierda, por la zona del Cuchillar de la Cuerda del Campillo hacia el Picario, a 1875 metros de altura, el descenso hasta el Picario es o pedreras o piornos, y sin camino visible, desde aquí, dejo a mi derecha la continuación de la cuerda y bajo, dejando el Picario a mí izquierda, una pronunciada cuesta hasta llegar a una alambrada, ya muy rota, y enseguida llego a una pista forestal que da varias vueltas para llegar a Navalguijo, una de ellas, la mayor, se puede evitar adentrándome en el bosque, donde hay unos enormes hitos, que me vuelven a dejar en la pista, ya cerca de Navalguijo.

Total, cerca de siete horas.




martes, 13 de mayo de 2014

El Camino de Santiago en bicicleta

Por fin, después de varios momentos en que pensaba en hacer el Camino de Santiago, tanto a pie como en bici, decidimos hacerlo en bici, nos organizamos para salir un domingo en tren  media distancia de Madrid a León, donde admiten bicicletas, aunque un número limitado, por lo que tuvimos que obtener el billete con tiempo, para la vuelta organizamos la facturación de lasbicicletas desde Santiago a través de Bicigrino y así volvernos en tren tranquilamente, es conveniente ver la web, donde encontraremosm todo tipo de descripciones, lista de albergues, talleres, etc.

Preparé la bici, revisión, compra de alforjas y un transportín y, por supuesto un estudio a fondo de los materiales a llevar, lo mínimo posible, y repartiéndonos herramientas, botiquín, etc. para no duplicar nada.

Bien, el domingo salimos en tren a mediodía, perfectos los colgantes donde enganchar las bicis en el tren, llegamos a León puntuales, un recorrido por el centro, Catedral, Barrio Húmedo, etc... en la bici, buscamos el albergue Ademar San Francisco de Asís, correcto, no había mucha gente, así que nos dieron una habitación para nosotros dos y nos fuimos a cenar a un sitio que nos recomendaron, El Abanico en pleno Barrio Húmedo, cene un fuerte bacalao al ajo arriero y lo pené toda la noche.

Las etapas, la primera nos llevará desde León hasta Santa Catalina de Somoza  diez kilómetros más allá del objetivo inicial que era Astorga, nos levantamos a las siete de la mañana, desayuno en una cafetería justo enfrente del albergue, paseíllo con la bici por San Isidoro, San Marcos y cruzamos el puente de San Marcos sobre el río Bernesga, justo a la izquierda del Hostal según lo vemos de frente, ya desde aquí muy buenas indicaciones del Camino de Santiago, llegamos a Virgen del Camino, pronto, muy pronto, tanto que no pudimos entrar.

En esta primera etapa, el camino discurre siempre pegado a la carretera nacional, así hasta llegar a Hospital de Orbigo, parada típica en un fenomenal sitio, no tiene perdida, se para todo el mundo allí, en pleno centro de la ciudad, refresco y a seguir, cruzamos el puente de piedras sobre el Orbigo.

Justo a la salida de Hospital de Orbigo, dos opciones bien indicadas, a la izquierda el camino transcurre pegado a la carretera, a la derecha hacia Villares de Orbigo, quizá sea mejor la opción de la izquierda para ir con la bicicleta, la que elegimos, posiblemente sea mejor para caminantes, una pedrera continua, con subidas y bajadas y con un error nuestro al equivocarnos, bueno media hora de ida y vuelta nos costó el despiste y una parada al encontrarnos con alguien que regala fruta a los peregrinos, así nos lo indicó, pero en realidad vive de la voluntad que se le deja. En fin, ambas opciones se juntan en el Crucero de San Toribio, abajo Astorga, nuestro objetivo de hoy, nos paramos a comer algo y decidimos seguir, aún no llueve, pero se anuncia lluvias por las tardes, lo que nos quitemos hoy no lo pedaleamos mañana , y la etapa, salvo la desviación por Villares e Orbigo, ha sido bastante plana, llegamos hasta Santa Catalina de Somoza a 975 metros de altura, desde Astorga por buenas pistas forestales, nos hemos quitado 170 metros de desnivel, aunque suave, pero nos los hemos quitado para mañana, nos paramos en el albergue El Caminante, muy bien, buena cena, buen albergue, las bicis bien guardadas, estiramientos y ducha.

Segunda etapa desde Santa Catalina de Somoza, hasta Villafranca del Bierzo, mientras que la etapa de ayer fue bastante llana, la de hoy ya es más dura por la subida a la Cruz del Ferro, desayunamos pronto, hoy hace frío por la mañana, cafetito en el primer pueblo, El Ganso, estamos ascendiendo desde el primer pedaleo, llegamos a Rabanal del Camino, típico pueblo de parada de peregrinos, desde aquí nos quedan 8,5 kilómetros de ascensión hasta la Cruz de Ferro, la hacemos por la carretera, la pista que va al lado de ella es una pedrera constante hasta llegar a Foncebadón, donde empiezan las rampas más duras, o sea plato pequeño piñón grande, al llegar a la Cruz es costumbre depositar una piedra y pedir un deseo, no conocíamos la costumbre, estamos a 1530 metros de altura, en el paso de la Maragatería a El Bierzo, comienza una bajada y creemos que ya se ha terminado lo duro de hoy, no, inmediatamente otro repecho de otros cien metros hasta Manjarín, bajada y fenomenal bocadillo en el Acebo, continuamos la bajada  hasta Molinaseca con su puente romano y sus típicas calles y desde allí ,llaneamos 8 kilómetros hasta Ponferrada y su castillo templario, la salida de Ponferrada es caótica, larga, fea, por una carretera con mucha circulación, hasta llegar a Cacabelos, que cruzamos por su calle principal, seguimos por carretera , una buena subida hasta Pieros, dos kilómetros más y nos salimos de la carretera para tomar un camino rompepiernas, constantes subidas y bajas hasta llegar a Villafranca del Bierzo, etapa dura, Villafranca una maravilla que visitar, dormimos en el albergue de la Piedra, buena cena en una terraza de la plaza Mayor a cubierto de la lluvia y a dormir.

La tercera etapa nos comenzó bajo la lluvia, desde Villafranca del Bierzo, en plena zona del Bierzo,  a 500 metros de altura, hasta Samos a 700 metros, la primera  parte, hasta Herrerías, se hace por la antigua carretera Nacional, eso sí, se ha hecho una separación muy segura entre la antigua carretera, con muy poca circulación, y la zona de peregrinos, Pereje, Trabadelo, La Portela, aquí abandonamos la carretera que nos llevaría hasta Piedrafita y tomamos un desvío hacia nuestra izquierda para realizar una bella y dura ascensión por Ambasmestas, Vega del Valcarce, Ruitelán, hasta llegar a Herrerías, más de 20 kilómetros siempre en subida hacia O'Cebreiro, desde donde aún nos quedan otros 12 para alcanzar los 1300 metros de altura de O'Cebreriro, a medio camino, en La Faba, un descanso para desayunar, en la cima parece que el tiempo ha mejorado algo, no nos llueve y hay algunos momentos de un reconfortante sol, pero alcanzamos el puerto, han sido 800 metros de desnivel, seguimos por la carretera, una suave bajada y subida hasta el Puerto de San Roque, bajada y ..., pues no, aún no, queda subir el Puerto del Poio a 1335 metros, aquí sí, aquí ya empieza la bajada hacia Triacastela, Fer tira por el camino paralelo a la carretera, yo me decido por la carretera, una larga y relajante bajada, en Triacastela comida y ¿qué hacemos, paramos o seguimos?, seguimos hasta Samos, 12 kilómetros más, merece la pena, una preciosidad de ciudad, no dormimos en el albergue municipal, en habitaciones de 70 personas, preferimos un albergue más pequeñito, justo enfrente, muy bueno, paseo por Samos, cena y a dormir.

Para la cuarta etapa hay que cargarse de fuerza y paciencia, dura, quizá la que más, de Samos a Melide, por un continuo sube y baja, salimos de Samos por la carretera para ir alternando caminos, paralelas con la carretera y tramos en carretera constantemente arriba y abajo hasta Sarria, cafetito  en el valle del Sarria y a subir, dura subida, todo por caminos hasta llegar a Parrocha donde por una fuerte bajada llegamos al puente sobre el río Miño en Portiomarín, pocas vistas, todo nublado y bajo la llovizna, a partir de aquí una durísima y constante subida por caminos bastante repletos de barro y de bastante pendiente hasta llegar a Hospital de la Cruz, nos paramos en el alto del Rosario, donde nos paramos a meternos unos buenos macarrones y recuperar fuerzas, hacemos la bajada bajo la lluvia hasta Palas de Rei, nos paramos en uno de los muchos albergues que hay a su entrada y así nos libramos de una buena granizada, en duda estamos de quedarnos o seguir, al final decidimos seguir, en la bici ya están agotadas las pastillas de freno, los 15 kilómetros que nos quedan hasta Melide se hacen interminables, buen albergue, reparación de los frenos de la bicicleta, compra de nuevas zapatillas, las que llevamos han caducado, cena en el famoso Ezequiel, pulpo y bacalao a la gallega, exquisitos y a dormir.

Y nos llega la quinta y última etapa, Melide Santiago, 53 kilómetros  bajo la lluvia constante en un tupido bosque, en un constante sube y baja, en un constante rompepiernas, así hasta llegar a Arzúa, cafetito del día, esta vez con un estupendo bocata de tortilla con jamón y tomate y con una marcha matinal increíble, más sube y baja hasta llegar al borde del aeropuerto de Lavacolla, creemos que ya el final está cercano, aún queda el Monte do Gozo, llueve a fondo no hay visibilidad, seguimos a Santiago y llegamos a la Catedral, por fin, objetivo conseguido, llueve a cantaros, da igual, la satisfacción es total, gestionamos la credencial, gestionamos el envío de las bicis de vuelta a casa a través de Bicigrino, cena, tren nocturno y a casa.

Engancha, claro que engancha, ya estoy pensando en hacerlo de nuevo, pero esta vez desde Roncesvalles y a pie, disfrutando más tranquilamente de los paisajes y del Camino.



viernes, 9 de mayo de 2014

Horcados Rojos

Desde Riaño hasta Fuente Dé, dándome prisa para coger una de las primeras cabinas del teleférico, y cuando llego, en plena Semana Santa, veo que el horario es de diez de la mañana a seis de la tarde, que Áliva está cerrado, que la primera cabina, en realidad sale a las 10:10 y que la última bajará, según nos indican, diez minutos antes de las seis, o sea que el servicio queda sólo para los turistas que quieren hacerse una foto a mediodía desde el Cable, bueno da igual, esperaré al primero y arriba.

Ya en el Cable, donde me deja el teleférico, a 1835 metros de altura, tomo el camino (PR-PNPE-23) que, hacia el Norte, coincide también con la dirección hacia el hotel refugio de Áliva, opción que se bifurca en unos diez minutos, en la  curva llamada Horcadina de Covarrobres, sigo en el de mi izquierda.voy dejando a mi izquierda, algo más abajo el Jou y las pozas de la Lloroza, en otros veinte minutos he llegado a los 1960 metros de altura de la Vueltona, por donde, hacia mi derecha se toma el sendero que cruza por las pedreras de la vertiente SurEste hacia PeñaVieja,en verano el sendero sigue muy bien marcado, ahora, con el terreno muy nevado, puede que haya huellas, como hoy, o no, en este caso es fácil seguir el camino dejando a mi derecha las paredes, al principio de la Aguja de Bustamante y seguidamente las de Horcados Rojos.

En cualquier caso, normalmente el brillo metalizado del refugio de Cabaña Verónica y, más al fondo la silueta piramidal de El Tesorero, me guía sin problemas.

En algo más de hora y media, puuff, el camino se me está haciendo pesado, la nieve está muy blanda, llego a un pequeño collado, en el que, a mi izquierda está claramente Cabaña Verónica, por donde ya pasé en mi anterior recorrido a través de Picos de Europa o para hacer la cara sur del Tesorero, y a donde se puede llegar desde aquí, de frente el Tesorero, a mi derecha las paredes de Horcajos Rojos, trepables hasta la cima, yo no lo hago, voy sólo y no conozco esa ruta, así que rodeo la pared sur de Horcados Rojos para  llegar a la Collada Bonita o de Horcados Rojos, antesala de las subidas, tanto la normal al Tesorero, como la de hoy a Horcados Rojos y que supone también la bajada hacia el refugio del Urriellu a través de la Garganta de los Boches, al pie del Naranjo deBulnes, por el típico llerao (pedrera), tan característico de Picos.

Este collado, llamado también de los Horcados Rojos, de 2345 metros de altura, al que he llegado en algo más de dos horas, se puede hacer en menos si no fuera por la pesadez del terreno en el día de hoy, giro a mi derecha, hacia el sur, en verano hay un muy evidente sendero, bien señalizado con hitos, hacia la cima, ahora es nieve, con algunas rampas de buen desnivel, me lleva media hora alcanzar la cumbre desde el collado, primero la antecima, por debajo de ella una parecita muy aérea pero no difícil que, en menos de una decena de metros me lleva a la verdadera cima final.

Muy buenas vistas, desde la cara sur del Naranjo de Bulnes, del Tesorero por su vertiente normal, de Peña Vieja, de Santa Ana.

Desciendo por el mismo camino hasta Fuente Dé, en poco más de dos horas y cuarto, no quiero perder el último teleférico.


miércoles, 7 de mayo de 2014

Vega de Ario desde Lagos de Enol

Estuve en el refugio de ColladoJermoso en dos ocasiones y en una de ellas tuve la oportunidad de conocer un rojizo atardecer característico del sitio, impresionante, creía que el entorno más bonito en un refugio de Picos era ese, ahora bien, he conocido Vega de Ario, y sin desmerecer al anterior, el circo de TorreCerredo y Cabrones que se contempla desde Vega de Ario es asombroso, y además, con la suerte de llegar en un día fantástico.

He subido en bus desde Cangas de Onís, más relajado, el único problema es que no te puedes retrasar mucho ya que el horario de bajada del último bus es algo ajustado, bueno, no hay mucho problema tampoco en bajar andando por la senda Frasineli hasta Covadonga o hasta Corao, hay sendas bien marcadas, pero pretendo bajar en el bus.

Me deja en el aparcamiento y puedo iniciar la subida por el camino marcado entre los dos lagos, pero prefiero subir a través del museo  de las minas de manganeso de Buferrera, ya a 1090 metros de altura, algo original de ver y además me encamina muy bien a la zona lateral del  lago de la Ercina (a 1108 metros) hacia el Brazu desde el Campo La Tiese pasando por entre cabañas que forman la Vega de la Ercina, aquí se anuncian tres horas hasta el Refugio de Vega de Ario, aunque puede hacerse en algo menos por el camino señalizado PR-PNPE-4, normalmente con dirección E-SE, por una ruta, la de hoy, bastante representativa de los paisajes de Picos de Europa, pastizales bajos, pequeños hayedos a media altura y los grandes pedregales en las zonas altas, ruta que no tiene ninguna dificultad técnica, aunque con algunos tramos de pendiente un poco elevada.

Enseguida el  sendero se empina un poco y asciende entre en la conocida como Canal de la Cuenye, después el sendero toma un ligero descenso, para llevarme  a la majada de las Bobias, parte de la ruta de los refugios Vegas, la que atravieso entre sus pequeñas cabañas de piedra, al terminar la majada una bifurcación, a la izquierda una bajada hacia la majada de la Redondiella, y el que debo seguir, perfectamente marcado, hacia la derecha, una pequeña pedrera a subir y continúo el sendero hasta el Jou Llanguiellu, cruzo un riachuelo y empiezo la cuesta de las Reblagas, hasta las Campizas, ahora el camino más suave hasta llegar a la última subida, las Abedulas hasta el Collado del Jitu de Ario.

Llego al Jitu de Ario, el punto más alto de la ruta, 1660 metros de altitud, en sus aledaños está el llamado "Sistema del Jitu", varias cavidades con simas que pueden bajar cerca de los 1500 metros, en el collado hay una mesa de orientación que nos da dos opciones, seguir directamente hacia el Jultayu, a sus 1940 metros de altura por una zona no marcada pero con el objetivo muy evidente , o bajar hasta el ya visible refugio de Vega de Ario, a 1610 metros de altura, también conocido como el refugio del Marqués de Villaviciosa, un enamorado de Picos de Europa cuya lápida se encuentra en el Mirador de Ordiales .

En el refugio me preparan un fantástico bocatín de buen jamón y queso de gamonedo, con una cervecita, que me sabe a gloria mientras contemplo el paisaje.

La bajada puede hacerse por el mismo sitio, o subir previamente el Jultayu, bien por un sendero marcado desde el refugio o subiendo hasta el Collado del Jitu.



lunes, 5 de mayo de 2014

Circular a Vegabaño

Por la mañana ya había hecho una actividad, la subida al Pienzu desde el Fitu, pero me apetecía un poco más de caña, así que, al llegar a Sajambre, me dije, algo más, subí hasta Soto de Sajambre y desde allí me patee la circular hasta el refugio de Vegabaño, un acierto.

Un recorrido circular, con tres kilómetros largos de ida y otros tantos de vuelta, un total de seis kilómetros y medio, con un desnivel positivo total de 455 metros, muy bien señalizado y que puede hacerse en un total de tres horas y cuarto, por las indicaciones de PR-PNPE-9.

A Soto de Sajambre llegué por la N-625 que parte desde Cangas de Onís con dirección hacia Riaño y el Puerto del Pontón, una bonita subida a través de los desfiladeros del Sella, llamado el de los Beyos, unos metros antes de entrar en Oseja de Sajambre, hacia la izquierda, sale una carretera con dirección a Soto de Sajambre, antes de entrar en Soto de Sajambre hay un buen aparcamiento, allí lo dejé y me dirigí hacia el pueblo, al llegar al final hay una indicación de camino GR hacia Amieva y, justo enfrente, sale un camino junto al lavadero, que ya, al salir del pueblo está indicado como PR-PNPE-9.

Al principio es pista forestal, a mi izquierda voy dejando la silueta del Cobronero de 1998 metros de altura, y en poco más de un kilómetro, dentro del hayedo, se abandona la pista que asciendo entre el bosque de hayas, otro kilómetro más, siempre bien indicado, llego de nuevo a la pista forestal que sigo hacia la izquierda, en dirección hacia la derecha la tomaré a la vuelta para completar la circular, algo más larga que la subida pero merece la pena, sobre todo, cuando al ver la indicación del Mirador del Porro, me pararé para contemplar Soto de Sajambre en el bonito atardecer, pero ahora, continuando con la subida, atravieso una portilla y sigo hasta las indicaciones de la majada de Vegabaño, al fondo de las praderas está el refugio con unas fenomenales vistas hacia Los Moledizos, Corpus Christi, macizo de PeñaSanta, etc..., el refugiero muy amable me disuade de la idea que, en ese momento me aparece, ir hasta el refugio de Vegarredonda, la nieve está muy blanda y voy solo, a pesar del GPS me puedo hundir en algún jou tapado por la nieve y vale, ya me encontrarán en verano, así que, bajada y termino la circular.

Esta es una ruta, también muy recomendable para hacer en bicicleta y también es una parte e una de las etapas del Anillo de Picos, la que llega desde Posada de Valdeón, en mi caso, ya que lo hice en dos grupos, es una parte de la etapa de la ruta de Los refugios Vega.



sábado, 3 de mayo de 2014

Mirador de Ordiales por Vegarredonda desde los Lagos de Enol

Hoy es el último día de este año en que se permite subir a los lagos de la Enol sin bus, dicho y hecho, llegas a los lagos, y en el collado de los Veleres, excepcional vista de los lagos, tomas la pista de tierra que sale hacia la derecha bordeando el lago de Enol y, enseguida, ves el refugio de la Vega de Enol (Casa de Pastores) a la derecha, estoy en pleno macizo Occidental, o del Cornión,  de Picos de Europa, es curioso este refugio (a 1100 metros de altura), sirve, además de refugio de montañeros, bien atendido, para dar refugio a los ganaderos de los lagos y es el punto de reunión de la Comunidad de Pastores de los Lagos de Covadonga, un cafetito y sigo hacia Pandecarmen, a 1088 metros de altura donde aparco el coche.

Desde allí tomo el, bien marcado, sendero PR-PNPE-5, que, en pocos minutos, me lleva al puente sobre el río Pomperi, justo en el llamado Pozo del Alemán, a partir de aquí es una subida que, en otros 20 minutos largos me lleva a la Vega de Piedra, inconfundible por su gran piedra  y por las casas refugio de los pastores de la zona, el camino sigue en ascenso, se suaviza poco después atravesando la Vega de Canraso y, en un cuarto de hora largo, llego a la majada Rondiella, un espectacular mirador hacia el macizo del Cornión,  sigo mi caminata y en otros diez minutos largos llego al Collado de Gamonal, el día está despejado y ya puedo ver el refugio de Vegarredonda, hay dos refugios, el antiguo y el actual, el antiguo, un poco más atrás y ahora pintado de blanco y con una buena fuente a su lado, sirvió como almacén de armas en la guerra civil, y el nuevo  data de 1987.

Desde la collada de Gamonal sigo algo la subida hasta llegar a un cruce, el camino hacia la izquierda sigue hacia el Jou Santo, hacia la derecha, hacia el Mirador de Ordiales, decido bajar un poco hasta el refugio, a 1420 metros de altura, el nuevo está cerrado, fechas después paré a dormir haciendo la ruta de los Refugios Vega y, francamente tanto el trato, como la cena y el desayuno, como las instalaciones fueron bastante decepcionantes., el antiguo se usa como vivac, hay una buena fuente donde reponer agua, he tardado cerca de una hora y tres cuartos en llegar al refugio desde Pandecarmen.

Un descanso, y hacia el Mirador, llegando de nuevo hasta el cruce anterior, el camino sigue indicado con marcas blancas y amarillas de PR, desde aquí hay bastante nieve y muy blanda, me planto los güetres , en cada paso te hundes, me encuentro con dos parejas que no saben seguir, me preguntan si conozco el camino y se me unen en la subida, el camino está bien marcado allí donde las marcas no están tapadas por la nieve, es un camino pedregoso, por lo que ahora con la nieve blanda, y hundiéndote en cada paso presenta un buen peligro de esguinces, al principio un corto llaneo faldeando, en unos quince minutos acometemos la empinada canal de Cueñe Cerrada, debajo de la cima de la Canga (1647 metros), para llegar al collado de El Forcau, a 1560 metros de altura, poco más de tres cuartos de hora desde el refugio de Vegarredonda.

Un descanso en el andar al acometer unos metros de suave bajada, dejando a nuestra izquierda un típico Jou, nueva subida en zigzags hasta el collado de Sierra Pelada, llevo tres horas desde Pandecarmen, desde aquí ya tengo, de frente el Mirador de Ordiales, mi objetivo de hoy, a mi izquierda el Pico Cotalba, atravesamos una especie de valle hasta llegar a un refugio del ICONA, unos pocos metros más, de suave subida me dejan en el Mirador de Ordiales a 1691 metros, total tres horas y media.

Encima de las losas de Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós (Marqués de Villaviciosa, el primero en escalar el Naranjo de Bulnes en 1904), el balcón natural con las vistas de la Vega de Angón y de Amieva, a más de 900 metros más abajo de total verticalidad, son espectaculares, sobre todo en un día despejado como el de hoy.

Duración total aproximada entre subida y bajada de 6 horas,  desnivel acumulado 828 metros, altura máxima 1691 metros, mínima 1058, longitud, aproximada  de algo más de siete kilómetros.



jueves, 1 de mayo de 2014

La ruta del Cares hasta Cordiñanes

Recorrer este desfiladero, también conocido como la Garganta Divina, que une León y Asturias a través de los Picos de Europa, entre cumbres de más de 2000 metros de altura. El tramo principal fue abierto para la construcción de la canal de agua que alimenta a la central eléctrica de Camarmeña, es un verdadero disfrute para la vista. Una actividad que siempre he dejado de lado, pero de hoy no pasa, a por ella. La senda fue inaugurada en Junio de 1950 y es la separación natural entre los macizos Occidental y Central de Picos de Europa.

Mi primera intención es hacer la ruta de ida por la parte superior y volver a Poncebos junto al río, no se puede, ahora lo tienen prohibido por el riesgo de caída de piedras desde el camino superior al inferior, peligro real, hay mucha gente por arriba, pero además, por derrumbes está cortado el camino inferior en algunas zonas, bien, pues en lugar de terminar en Caín (León) haré el camino largo, es decir, hasta Cordiñanes, otras tres horas de ir y unas dos horas de volver adicionales al camino normal de Poncebos a Caín, donde ya estuve después de subir al Friero,

La ruta parece sencilla, pero es un camino de no más de metro y medio de ancho que tiene vertiginosos cortados hacia el río Cares, no hay agua en la ruta y a mediodía el sol, en verano, cae a plomo sobre el caminante.

El camino se inicia en cuesta desde el principio y va ganando altitud de manera rápida en continuas zetas, quizá esta es la parte más fuerte hasta Caín, es una continua ascensión de cerca de 300 metros en los dos primeros y largos kilómetros,  enseguida ruinas de unas antiguas casas con buenas vistas hacia el río, un poco más arriba se llega a la parte más alta de la ruta hasta Caín, los Collaos, con buenas vistas hacia el camino a recorrer, a partir de aquí, ya es muy cómodo el paseo hasta Caín, en muchas ocasiones  nos encontramos con el canal de aguas rápidas que se construyó entre 1916 y 1921, que desciende hacia la central eléctrica que dejamos atrás antes de llegar a Poncebos.

A mitad de camino llegamos a una desviación de GR que nos llevaría en 9 horas (según se indica) hasta Covadonga, poco después cruzamos al otro lado del río por el aéreo puente Bolín para, enseguida, volver al margen original por el Puente de los Rebecos, una zona de túneles hasta llegar a la presa que sirve para tomar el agua del canal que lleva a la central eléctrica, por encima de la cual se cruza de nuevo a la margen derecha del río por el puente de los Pinteros, ya se divisan las casas de Caín, donde se llega rápidamente, un descanso y fotos del macizo de PeñaSanta antes de continuar.

Desde la salida de Caín se hace por una estrechez llamada las Hoces de Caín, se sigue por el borde de la estrecha carretera hacia Posada de Valdeón, el ruído, a veces, por esta zona es ensordecedor por los saltos de agua, se ensancha el valle y se entra en zona boscosa hasta llegar al arroyo de La Peguera,   se cruzan varios caseríos invernales hasta llegar al Chorco de los Lobos a 650 metros de altura, una antigua trampa para cazar lobos junto al Monte Corona, a partir de aquí hay un tramo junto a la carretera con fuertes rampas que nos lleva, cruzando el río hacia su margen derecha a la ermita de Corona, volvemos a cruzar de vertiente del río hasta llegar al mirador del Tombo, desde aquí para llegar al cercano pueblo de Cordiñanes hay que abandonar la carretera por una pequeña senda de tierra que sale justo enfrente del Mirador.

La ruta tiene un importante desnivel lineal desde los 213 metros en Poncebos hasta los 817 de Cordiñanes, en total 1280 metros de ascensión acumulada y cerca de 36 kilómetros de caminata total entre la ida y vuelta, la ruta está marcada como PR-PNPE-3.