lunes, 15 de septiembre de 2014

Picos de Infiernos desde el refugio Respomuso


A las seis y media, diana en el refugio, desayuno, mochilas y a las siete y cuarto empezamos  el día desde los 2200 metros de altura del Respomuso, seguimos el GR-11 por el camino que sale justo por debajo de la terraza del refugio, entre el refugio y el embalse, bordeando el mismo, pequeñas subidas y bajadas hasta pasar junto al pequeño refugio vivac de Piedrafita, o de Alfonso XIII, hasta llegar al arroyo de Campoplano, arroyo que viene desde el ibón homónimo , al cual no llegamos, hay algún puente para cruzar este arroyo, pero no lo buscamos, sabemos que estaba un poco más arriba, no viene demasiada agua y hay piedras suficientes para cruzar sin mojarte, no es la primera vez que me tengo que descalzar para cruzar este río, lo recuerdo en una de las subidas al Gran Facha .

A partir de aquí, desde los 2260 metros, poco hemos subido pero llevamos cerca de tres cuartos de hora andando, ya en subida, en dirección Sur SurEste, unas veces más suave otras más empinado, siguiendo el sendero del GR-11 que asciende por el valle de Llena Cantal, siempre con su piramidal silueta a nuestra izquierda, hasta llegar, en una hora y media, a un llano donde se encuentra el precioso ibón de Llena Cantal a 2430 metros de altura, una paradita hay que hacer fotos si o si, del mismo pico de Llena Cantal reflejándose en el ibón, pero sobre todo, mirando atrás y descubriendo el esplendido amanecer sobre el macizo del Balaitus  reflejado en las aguas del ibón.

Bordeamos el ibón dejándolo a nuestra izquierda y comenzamos, de nuevo, la subida en diagonal por una fea, aunque fácil pedrera, dejando a nuestra derecha el pico Tebarray y a nuestra izquierda la parte alta del valle de Llena Cantal y el Pico de Llena Cantal al principio y el de Piedrafita después, así hasta llegar a un giro hacia la derecha  que nos mete en la empinadísima canal que nos lleva al collado de Tebarray o Piedrafita, a 2780 metros de altura, una parada, una pieza de fruta, y fotos de la cresta de Infiernos con sus tres cimas ya visibles, y debajo nuestro del  Ibón de Tebarray, por cierto la ¿fruta?, una naranja asquerosa, me había quedado sin comida y pedí un picnic en el refugio de Respomuso,  ¡¡¡ 11,50€ !!! por una pantomina de picnic.

Continuamos por una senda en diagonal que deja a nuestra derecha el Ibón de Tebarray, que está un poco más abajo, a 2686 metros de altura, para en un cuarto de hora más, en suave descenso, llevarnos al Collado de Infiernos, a 2720 metros de altura.

Aquí dejamos las mochilas y comenzamos la subida por una empinada y descompuesta pedrera, con hitos  en zig-zags, en dirección Norte,  hasta llegar a un punto antes de la arista donde hay que empezar a echar manos, aquí abandonamos los bastones, manos libres.

Seguimos hasta los 2985 metros, donde pasamos a la otra vertiente para evitar la arista directa hacia el primer pico, el Occidental, la ascensión la hacemos por el lado derecho, sendita evidente y con algunos hitos, con pasos de grado II, muy aérea, yendo normalmente en el límite de la zona más blanca, algunos puntos poco visibles están referenciados con palos bien sujetos a piedras.

Llegamos al Pico del Infierno Occidental, el primero de la arista, en una hora desde el collado, estamos a 3073 metros de altura, fotos y a seguir al central, en otros diez minutos, a 3082 metros de altura, para el Oriental echamos otros veinte minutos, a 3076 metros, desde sus cimas buenas fotos, sobre todo hacia la zona de Garmo Negro, con los ibones de Pondiellos y de La Galabrosa debajo de él y con la arista de Algas y Argualas detrás de Garmo Negro, justo al otro lado Gran Facha, Llena Cantal y el más lejano y siempre visible Balaitus.

La vuelta no tiene otra opción, hemos dejado todo el material atrás, así que hay que retroceder hasta llegar al Collado de Infiernos donde hemos dejado las mochilas, destrepes y mucha atención, en una hora larga hemos bajado hasta allí, una pieza de fruta, agua y a continuar la bajada que, hasta llegar a Casa de Piedra, me llevará dos horas y tres cuartos, sin paradas, desde el collado hasta Casa de Piedra por una preciosidad de ruta, primero por los ibones azules, dejo el superior a mi derecha, una pequeña subidita al pasarlo y bajada hasta el Ibón Azul Inferior que también dejo a mi derecha.

Sigo por la margen izquierda del río que se forma con los desagües de los ibones, hasta que, antes de llegar a la cola del Ibón Alto de Bachimaña, con unos indicadores, cruzo el río para, desde aquí, donde se indica que para llegar a Casa de Piedra se necesita una hora y tres cuartos, seguir orillando el embalse del Bachimaña alto, una vez llegado a la presa, empieza el pequeño embalse de Bachimaña bajo, con el nuevo refugio al otro lado.

Se deja de llanear, y comienza la empinada bajada, en zetas , por la llamada Cuesta del Fraile, con la vista en el desagüe del Ibón de Bachimaña que forma la bonita Cascada del Fraile.

Sigue la bajada suavemente por la margen derecha del río Caldarés de Baños hasta llegar a una verde esplanada llamada el Plazuelo, donde te dan ganas de descansar unos momentos, a partir de aquí, de nuevo bajada en zetas , con numerosas pozas y cascadas del río a nuestra izquierda hasta ver la zona del Balneario de Panticosa, donde está el refugio de Casa de Piedra.