viernes, 15 de julio de 2011

El Tour del Mont Blanc


Un capricho que tenía desde hace tiempo, he subido el Mont Blanc, he hecho travesías por los glaciares, he escalado, en fin bastantes actividades ya y me apetecía ésta, manos a la obra, el jueves 30/6 salimos en coche desde Madrid, temprano, así nos evitamos los atascos de salida de Madrid de primera hora y los de final de la mañana en los alrededores de Barcelona, con muy pequeñas paradas y respetando todos los límites de velocidad, en poco más de doce horas estábamos en Les Houches, cenamos, un paseíto y, a dormir.

El viernes 1 del 7, primera etapa, nos levantamos a buena hora, sin prisas, desayunamos, dejamos bien aparcado el coche, preparamos las mochilas y nos fuimos a tomar el teleférico a Bellevue, a 1801 metros de altura, algo más de 10€ por persona y, para mi este es un pequeño error, pienso que es mejor, si se va con tiempo, hacer esa subida andando, yo ya la hice en otra ocasión en descenso y aunque fue con lluvia, no dejó de ser una preciosidad. En Bellevue, en unos pocos minutos, a 150 metros, después de hacer las primeras fotos, se llega a la estación intermedia de Bellevue, del Tranway del Mont Blanc que, partiendo de la cercana Saint Gervais (otra opción para este primer tramo) llega hasta el Nid ´L´Aiguille. Esta primera etapa tiene varias opciones, la primera es que si llegas a Les Houches a mediodía, por ejemplo, puedes avanzar hasta el cercano refugio de Les Fioux a 1500 metros de altura y, a unos veinte minutos de la estación del teleférico de Bellevue, para así, el día siguiente arrancar directamente, la segunda es la que hicimos nosotros, llegar hasta el chalet de Miage, a 1559 metros de altura, pasando por el Col de Tricot de 2120 metros, a unas dos horas del teleférico, y la tercera, la que quizá es más recomendable, es la de poner un poco de masoquismo a este primer día y, subiendo andando desde les Houches, pararse a comer en el Chalet de Miage una tarta de arándanos o de fresas, fantásticos y con fama, además de con el incomparable marco del Dom de Miage enfrente nuestro, para después, seguir el camino hasta el cercano pueblo-estación de esquí de Contamines. Bien, descansamos algo más en esta etapa, aunque para evitar ese relax, nos escapamos desde el refugio hacia el refugio de Plan de Glacier, al pie del glaciar de Miage, con unas preciosas vistas de la Aiguille de Bionnasay de 4050 metros.

El sábado 2 de julio, nuestra segunda etapa, va desde el Chalet de Miage hasta Nant Borrant a 1392 metros. Aquí, coincidimos con Ana y Juan, unos encantadores hermanos onubenses con los que tuvimos en el viaje una fantástica relación que esperamos continúe en nuevas actividades. Etapa algo durilla, sobre todo porque le pusimos algunas guindas en el camino como, por ejemplo subir al Lac d´Armancette a 1675 metros con las vistas hacia el glaciar de Armancette, subir hasta el refugio de Tré de la Téte a 1970 metros por el Chemin Bernard alto que atraviesa la Combe d´Armancette, desviarnos a contemplar el Glaciar de Tré de la Téte desde un fenomenal mirador a 2100 metros en el camino al Refugio des Conscrits. Total, hicimos ocho horas, largas, de camino, de lo que no nos arrepentimos en absoluto, El Chalet de Nant Borrant es una preciosidad y, nos quedaban fuerzas para bajar a conocer el cercano Puente Romano que, con una espectacular garganta del rio, la cascada de la Combe Noire, a 1496 metros, es algo que no hay que perderse.
Para la tercera etapa del domingo 3 de julio, insisto en que con unas dosis de más esfuerzo, de haberlo sabido, estas tres etapas se hubieran convertido en dos. Subimos la ruta más dura, pasando por la Rollaz a 1535 metros, después por el chalet refugio de La Balme, el Plan Jovet a 1920 metros, el Tumulus del Plan des Dames a 2043 metros donde es tradición sumar una piedra más al enorme hito, y así hasta llegar al Col de Bonhomme a a 2329 metros, para después seguir bordeando por la Rocher du Bonhomme hacia el refugio de la Croix du Bonhomme, la alternativa normal a seguir, pero nosotros unos metros antes nos desviamos a nuestra izquierda, hacia el Col des Fours de 2756 metros ¡que vistas desde su cima!, pero al bajar, nos equivocamos, tomamos la dirección errónea, bajamos por una pedrera acoj..., cruzando multitud de neveros, alguno de ellos duro y, con dificultades para hacer el escalón con las botas, hasta que nos dimos cuenta que habíamos tomado la dirección de subida hacia el refugio Robert Blanc que con sus 2750 metros es la base para las ascensiones a la cercana Pointe des Lanchettes. Buen enmarronamiento, campo a través, con cuidado y, dando casi tres horas más de camino, recuperamos la senda de bajada correcta, casi en su llegada al final en la Ville des Glaciers a 1790 metros.

Bien, tercera etapa que nos lleva desde Nant Borrant hasta el Refuge des Mottets a 1870 metros. Los refugios del recorrido son buenos, con duchas, buenas cenas, desayunos algo pobres y buenas literas, salvo este de Mottets, cuatro especies de cuadras para dormir, salvo que te reserves una de las pocas habitaciones de cuatro, más caras, pero que hay que saberlo antes, una cena con un trato muy adusto, a pesar de la sorpresa de que una de las chicas del refugio, ameniza el final de la zona con un ratito de acordeón.

Ya, el lunes, nuestra cuarta etapa hasta Courmayeur, en Italia, la primera subida, según se sale del refugio es hacia el Col de la Seigne de 2516 metros, para bajar hasta el refugio Elizabetta a 2195 metros, a su izquierda el impresionante glaciar de la Lée Blanche, para seguir hacia el ya algo seco Lac de Combal ante el muro que supone la morrena del glaciar sur del Miage, se puede seguir desde aquí, fácilmente por la pista hacia Courmayeur, o tomar la impresionante subida hacia el Arpage Vieille Damón, a 2303 metros, pasar la Combe des Vesses a 2420 metros, Lac des Vesses a 2330 metros, todo ello como espectadores de la cara sur del Mont Blanc y de sus glaciares, después llegar hasta Chécrouit y en una zona de llegada de los telesillas llamada la Maisón Vieille tomar un empinado sendero que baja por el Plan de Chécrouit hacia Dolonne y Courmayeur. Esta etapa, en su llegada, es un buen punto de retorno si no se desea continuar, o si se pretende estar algún día de relax intermedio, pienso, sin embargo que es mejor, insisto, más duro, el continuar hasta el Refugio Bertone, a pesar que son dos horas más de dura subida, sería como la etapa reina del Tour, en Courmayeur hay varios hoteles, la ciudad es encantadora, los restaurantes buenísimos y, el paseo a la caída de la noche por la ciudad es una agradable sorpresa.

El martes 5 del 7:desde Dolonne, Courmayeur, a 1150 metros pasando por Villar a 1389 metros para ir al Refugio Elena a 2062, la primera parte hasta llegar al Refugio Bertone a 1989 metros, dura desde el principio, al llegar arriba un cafetito, reponer fuerzas y, a seguir por los montes de la Saxe. Una decisión, ir por la zona dura del Col de Sapín de 2435 y el de la Testa Bernarda de 2534 para llegar al paso de Entre Deux Sauts de 2524 o seguir por la parte baja del Val Ferret todo el camino o, la que hicimos, seguir por la parte baja del Val Ferret viendo los increíbles paisajes de la cara italiana del Mont Blanc y, al llegar a Arminaz, a 1980, desviarnos por la Comba de Arminaz, hacia el paso Entre Deux Sauts, teniendo enfrente la Téte de Secherón de 2880 metros y bajada al refugio Walter Bonatti a 2025, para desde allí, bajando hasta el Val Ferret llegar, tras una penosa subida final (hay que hacerla en cualquier caso) al Refugio Elena, el hiper de los refugios, enorme, bueno, bien atendido, buena cena, buen, aunque adusto desayuno, una etapa dura en la que hicimos un desnivel positivo acumulado de unos dos mil metros.

Para el miércoles, viaje desde el Refugio Elena hasta Arpette, otra etapa dura, nada más salir subida al Grand Ferret a 2537 metros, con una bajada hacia La Peule, un bonito refugio suizo, con sus vacas, sus buenos productos recién hechos. La etapa es larga, pero una preciosidad, las vistas durante todo el camino son como para destrozar cualquier cámara de fotos, pero bueno, lo normal es que ya estemos todos en perfecta forma, 9 horas y, con una posibilidad, si las ampollas en los pies o el cansancio lo piden, al llegar a los alrededores de Ferret, se pueden bajar unos metros hasta el pueblo y tomar el autobús que nos llevará hasta el Lac Champex a 1480 metros, nosotros no lo hicimos, seguimos un rato por las carreterillas, otro rato por la rivera del río, otros ratos por la ladera de las montañas, con sorpresas bonitas como algún tramo de cadenas, en suma un precioso camino hasta llegar a Issard , aquí nos paramos a tomar dos tés y, ojo, ya estamos en Suiza, ale NUEVE EUROS POR DOS TËS SIN MÁS, bueno arrancamos por el camino que asciende al Lac de Champex, un sorprendente camino en el que los pinos que han sido talados han sido ofrecidos a artesanos para que hagan en cada uno de ellos las figuras que les apetezcan. El Laco Champex, muy turístico pero merece la pena, al llegar al Lago Champex hay un buen albergue-refugio, pero nosotros decidimos continuar hasta el Relais de Arpette a 1630, fenomenal, una terraza ante los Alpes, única, una cerveza allí es relajante y maravillosa, eso si, teniendo buen cuidado con los precios suizos a nada que pidas algo que se salga de lo establecido.

Nuestra primera idea para el jueves, era ir al Refugio del Col de Balme (el peor de la ruta, menos mal que al final, no lo hicimos) por la ruta de la Fenetre de Arpette de 2665 metros, ruta no recomendable si hace mal tiempo, un guía de Chamonix que estaba allí con sus clientes nos indicó que la previsión del tiempo era bastante mala, de hecho estuvo lloviendo toda la noche de nuestra estancia en el Relais de Arpette, decisión, nos vamos por la otra opción, retroceder hasta el Lac de Champex y hacer la ruta de Champex d´en haut, Champex d´en bas, ascensión al Col de Bovine, donde en el Alpage de Bovine a 1987 metros, nos volvimos a encontrar con nuestros amigos onubenses, ya que este era su camino original, bajamos al Col de la Forclaz a 1525 metros, y desde allí a Trient a 1300 metros, aquí nuevo error, nuestros amigos andaluces tomaron un tren a Chamonix, nosotros nos quedamos a dormir en un refugio de Trient, no teníamos reserva, pero algo encontramos, todo ello después de bajar, por la carretera en dirección a Chamonix, cuatro kilómetros y volver a retroceder. La idea inicial de ir hasta el refugio del Col de Balme no pudo ser y, menos mal, porqué insisto, el peor refugio de la ruta, además de lo difícil que es contactar con ellos.

Claro, el viernes, por tanto, salimos pronto del refugio en Trient, hacia el Col de Balme a 2191 metros, subida a ritmo, sin parar, anunciada de tres horas y que hicimos en poco más de dos horas, las vistas hacia el Plateau de Trient y el glaciar des Grands amenizan la subida, bajada primero hacia el Col de Posettes y, después hacia el refugio de Tré Le Champ a 1415 metros, donde Félix pensó que era mejor finalizar, dejando de lado nuestra idea inicial de seguir hasta la Flégère, porqué la parte final que llega hasta Les Houches por la zona de Le Brévent ya la conocíamos. El recorrido que hubieramos hecho sería subir desde TréleChamps hacia La Flégére, con una desviación hacia el Lac Blanc a 2352 metros de altura, siguiendo hacia L´Index, a 2396 metros, donde termina el teleférico, para seguir por las Aiguilles de la Floría, de Gliére y du Pouce a 2874 metros y continuar a conocer el Lac Noir a 2494 y el Lac Cornu a 2414, bajar hasta PlanPraz a 2000 metros, continuar hasta el pico de Le Brévent a 2525 metros, Lac de Brévent, Bel-Lachat y bajar por el GR5 hasta Les Houches, es una etapa más, muy bonita, pero que ya la habíamos hecho, las fotos de esta etapa.

Así que, bajada a pie hasta Argentiere, donde tomamos el bus hasta Les Houches, recogimos el coche, volvimos a Chamonix, a nuestro habitual Gité de la Tapia, cena en el M.B.C. de Chamonix, mejoran día a día, que fenomenal carne y a ¿dormir?, no, un grupete de impresentables ingleses, que, habitual en ellos, se dieron a la habitual cogorza en los bajos de la Gité, que ya tuvimos la primera para que dejasen de gritar y que, cuando subieron a dormir , con lo que habían bebido no dejaban dormir a nadie con sus ronquidos y otros ruidillos, hasta que ya, hartos, encendimos la luz, despertamos a todos y nos planteamos, aquí no duerme nadie ¿vale?, ¿para cuando habrá en los refugios salas de roncadores y no roncadores?, a primera hora coche y, a Madrid, encantados de la experiencia.

Viernes 8/7: Col de Balme a Chamonix, 9 horas, no muy durillas, es casi en descenso, dormir en Gité D´Etape La Tapia, que ya conocemos, cena de supermegahiperhamburguesa en Chamonix y descansar, sábado 9 del 7 salida temprano hacia Madrid, conduciendo todo el día para llegar a Madrid por la noche.

Las fotos de la actividad.